Una vez escribí un cuento de Navidad:
"Erase una vez una princesa que salió a pasear una noche sin luna y se perdió por el camino.
Entonces, a lo lejos, divisó una estrella errante que le guió por un sendero de frondosos olmos que conducía hasta un castillo de escarcha donde vivió feliz por siempre jamás en compañía de su estrellita..."
Y lo puse en una botella y la arrojé al mar.
Cuando dentro de unas pocas horas la vida vuelva a comenzar una vez más, tal vez algún duende del bosque o algún hada de la luna lance a la mar un deseo que ansíe o un mal sueño que sumergir para siempre en sus más profundas aguas.
Yo quise echar mi sueño al abismo para poder regalar una pequeña esperanza a todos los que en algún momento me escuchasteis, me entendisteis, me quisisteis.
Mi anhelo es que esa nueva vida que un año vez más va a surgir de la noche, que saldrá de la más brillante luna, lleve prendido en su halo de luz el más bello de todos vuestros deseos.
Feliz año, feliz vida.
...y si una noche te sientes triste mira a mi luna y busca mi sonrisa en su reflejo. Siempre la dejaré ahí para ti.
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1 comentario:
Gracias una vez mas por tus preciosas palabras... alli donde mires siempre estará nuestra sonrisa para guiarte en el camino.
Bss
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