jueves, 26 de marzo de 2009

Capítulo 28 - La carta (EL LIBRO DE LOS PERSONAJES DE LA TIERRA DE LOS CUENTOS)

Una tarde que se sentía muy solo, Mamadou decidió escribir una carta de amor. Pero echaba tanto de menos a Fatou que tenía miedo a que sus palabras sonaran tristes.

Así que decidió ir a visitar a su amigo Abdoulaye para charlar un rato, y así intentar dejar a un lado su melancolía. Y pasó la tarde. Y se rieron mucho juntos. Y llegó otra vez la negra noche.

Mamadou se fue entonces caminando por la playa, donde el cielo era tan rojo como la sangre aquel anochecer.

Una y otra vez empezó aquella carta, y después la hizo trizas. Así hasta que hizo una montaña de papel que llegó hasta las estrellas. Y así hasta que amaneció.

Entonces tal vez tuvo un sueño. Y soñó que sus lágrimas se tornaban dulces como el almíbar. Porque la pena que le rasgaba el alma en realidad era lo que la alimentaba, lo que hacía que nunca dejase de brillar.

Fue cuando comprendió que el amor tan grande que tenía dentro era lo que le hacía sentirse tan bien. Y por eso cuando tanto lo añoraba le invadía aquella desolación.

Cuando el sol empezó a esconderse de nuevo se sentó frente a la orilla del mar y escribió una carta muy bonita. Y el viento se la llevó al otro lado del horizonte.

Y cuando la luna volvía a enseñar su cara más guapa, Fatou leía mientras lloraba con una sonrisa tan bella que la eclipsó.


No dejes nunca de sentir. Así siempre me podrás regalar el brillo de tu alma prendido en una estrella.