Parece ser que he llegado al final de aquel camino. Pero todavía se que puedo mirar atrás y tornarme una estatua de sal.
Sólo espero que llegue pronto la noche en que, por fin, pueda partir hacia la la luna en mi cadillac rosa y orbitar para siempre mientras veo el mundo desde donde habitan las estrellas.
Espero verte por allí antes de mil años.
Todas las noches salgo a mirar
al balcón, a las estrellas.
Veo volar rutilantes Cadillacs
que orbitan la luna llena.
En los anillo de Saturno
mis amigos hacían carreras.
Visten cuero negro y cada noche
buscan chicas de planeta en planeta.
Y alguna noche que se pueda guiar
convertible en la exosfera,
aterrizaré en silencio
entre antenas, en tu azotea.
Y apenas sin enterarte, de tu cama
pasarás a las estrellas.
Tripularé un Bonneville
a la fiesta del perro de luna.
Sí,
alguna noche te iré a buscar
para llevarte a las estrellas.
Y aunque no te haya visto en años,
por favor, cosérvate bella...
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